Carta BaZi
El BaZi, también llamado los Cuatro Pilares del Destino, asigna una pareja de signos del ciclo sexagenario chino al año, al mes, al día y a la hora de nacimiento: ocho signos en total. Esta página explica cómo se obtienen esos ocho signos, qué representa cada pilar y los errores que con más frecuencia producen una carta equivocada.
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De dónde salen los ocho signos
Hay diez troncos celestes y doce ramas terrestres. Emparejarlos por orden produce un ciclo de sesenta combinaciones, el ciclo sexagenario. A cada una de las cuatro unidades de tiempo del nacimiento se le asigna una combinación, lo que da cuatro pilares y ocho signos.
Cada rama terrestre esconde además de uno a tres troncos celestes, llamados troncos ocultos. Son ellos los que determinan cómo participa realmente en la carta el peso elemental de una rama, y son el paso que convierte ocho signos visibles en una estructura completa.
El pilar del mes sigue los términos solares, no los meses lunares
Este es, con diferencia, el error más común. Los meses del BaZi están delimitados por doce de los veinticuatro términos solares: el mes del Tigre empieza en el comienzo de la primavera, el mes del Conejo en el despertar de los insectos, y así sucesivamente. El pilar cambia en el instante exacto en que entra el término, algo que no guarda relación con el primer día de un mes lunar.
Quien nace el tercer día del primer mes lunar, pero antes del comienzo de la primavera, pertenece al año anterior tanto en el pilar del año como en el del mes. Quien haya nacido cerca del comienzo de la primavera debería comprobar esto antes que ninguna otra cosa.
El pilar de la hora y el tiempo solar verdadero
El día se divide en doce horas dobles, y la hora de la Rata queda a caballo de la medianoche. El tronco del pilar de la hora se deduce del tronco del día.
La hora del reloj es hora de huso y difiere del tiempo solar verdadero del lugar de nacimiento. Quince grados de longitud equivalen aproximadamente a una hora, y la ecuación del tiempo añade una desviación más. Sumadas, ambas pueden superar la hora. En los nacimientos próximos al límite entre dos horas dobles eso basta para cambiar el pilar de la hora, de modo que hay que tener en cuenta la longitud del lugar de nacimiento.
Los Diez Dioses y los ciclos decenales
El tronco del pilar del día es el punto de referencia y se llama el Maestro del Día. La relación de todos los demás troncos y ramas con el Maestro del Día se clasifica en diez categorías, los Diez Dioses. Esta capa traduce la interacción elemental en bruto a un lenguaje legible, y en sus términos está escrita la mayor parte de la literatura clásica.
Los ciclos decenales arrancan del pilar del mes. La edad de comienzo se calcula a partir del número de días que median entre el nacimiento y el término solar más próximo, y la serie corre hacia delante o hacia atrás según la polaridad del tronco del año y el sexo. Cada paso abarca diez años.
Cuando no se conoce la hora de nacimiento
Una buena parte de la gente no conoce su hora exacta de nacimiento. El tratamiento tradicional está bien asentado: levantar la carta solo con tres pilares, los de año, mes y día, y suprimir las lecturas que dependen del pilar de la hora. Lo que no se hace es adivinarla.
La otra vía es trabajar hacia atrás: contrastar hechos ya ocurridos de la vida con las doce horas candidatas y descartar las que claramente no encajan. Ambas son más defendibles que poner por defecto la hora de la Rata, que se limita a inventar un pilar equivocado.
使用步骤
- Introduce la fecha y la hora gregorianas de nacimiento, y el lugar, para poder aplicar el tiempo solar verdadero
- La carta se levanta sobre el calendario sexagenario, con los troncos ocultos y la distribución elemental
- Lee la estructura a través de los Diez Dioses y de los ciclos decenales
