Tirada de Da Liu Ren
El Da Liu Ren es uno de los tres sistemas canónicos, junto con el Qi Men Dun Jia y el Tai Yi, y el que conserva más literatura. Convierte un instante en un par de tableros superpuestos y de ellos extrae cuatro lecciones y tres transmisiones. Esta página sigue el orden de la tirada.
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Los tableros: el general del mes sobre la hora
El primer paso es girar el tablero del cielo. Las doce ramas del tablero de la tierra no se mueven nunca. El del cielo se gira colocando el general del mes sobre la rama de la hora de la consulta, y las once ramas restantes siguen por orden. El desfase que queda entre los dos tableros determina todo lo que se tome después.
El general del mes no es el mes: es la estación del sol, y cambia en los términos solares mayores y no en los menores. Ese límite es distinto del que usa el BaZi para su pilar del mes, y confundir uno con otro es el error más frecuente al empezar.
Cómo se toman las cuatro lecciones
Las cuatro lecciones salen del tronco y de la rama del día. La primera toma la rama del tablero celeste que se sitúa encima de la posición de acogida del tronco del día; la segunda, lo que se sitúa encima de esa; la tercera parte de la rama del día; la cuarta toma lo que se sitúa encima de la tercera. Las lecciones van por parejas: las dos primeras representan a quien consulta y las dos últimas a la otra parte.
Un tronco no tiene posición propia en el tablero de la tierra, así que toma prestada una. Ese conjunto de posiciones de acogida es condición previa para tomar las lecciones: si se yerra en él, las cuatro lecciones salen mal.
Las tres transmisiones
Las transmisiones son aquello por lo que se conoce este sistema. La inicial, la media y la final disponen un asunto como una línea: de dónde viene, en qué punto está detenido ahora y dónde acaba.
Hay nueve vías por las que pueden derivarse las transmisiones, y el orden de comprobación es fijo: se examina la primera condición y solo si no se cumple se pasa a la siguiente, y así hasta que se cumple una de las nueve. Ese orden no se puede saltar; saltárselo da otro juego de transmisiones.
Los doce generales, de día y de noche
Los doce generales se adhieren al tablero del cielo y representan la dimensión humana de un asunto: quién interviene y de qué manera. Se disponen a partir del Noble y, una vez fijada su posición, los otros once le siguen hacia delante o hacia atrás.
El Noble tiene una colocación diurna y otra nocturna, que se eligen según la hora de la consulta caiga en la mitad diurna o en la nocturna, y ambas se deducen del tronco del día. Un mismo instante da una disposición distinta de los doce según cuál se aplique, de modo que las horas próximas al límite merecen una segunda comprobación.
Tipos de lección y shensha
Fijadas las lecciones y las transmisiones, la tirada cae dentro de un tipo con nombre propio. La tradición cataloga setecientos veinte, cada uno correspondiente a una situación característica, y buena parte de la literatura clásica se dedica a decidir a qué tipo pertenece una tirada y cómo se tratan las excepciones.
Los shensha son una capa que matiza, no el tronco del asunto: dan color a una tirada ya formada y no alteran las transmisiones. Recorrer primero el procedimiento mecánico y solo después pasar a los tipos y a los shensha es el orden de lectura tradicional; empezar por los veredictos hace imposible reproducir los ejemplos resueltos de los libros.
使用步骤
- Introduce la hora de la consulta; el general del mes se deduce del término solar y con él gira el tablero del cielo
- Toma las cuatro lecciones del tronco y de la rama del día y deriva las tres transmisiones en el orden fijo
- Sitúa los doce generales y los shensha, e identifica el tipo de lección
