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Da Yan Shi Fa: consulta con milenrama

El método de la milenrama es el procedimiento de consulta que el propio Libro de las mutaciones describe para sí, expuesto en el Gran Tratado. Es mucho más laborioso que lanzar monedas, pero cada paso está escrito en el texto y permite distinguir las líneas viejas de las jóvenes. Esta página sigue los dieciocho cambios por orden.

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Cincuenta tallos, de los que se usan cuarenta y nueve

El Gran Tratado da el número de cincuenta, de los cuales se usan cuarenta y nueve. Un tallo se aparta al principio y no participa en el procedimiento. Los comentaristas llevan siglos discrepando sobre qué representa ese tallo, pero la operación no se discute: queda fuera de principio a fin.

Hoy suelen sustituirse los tallos de milenrama por cuarenta y nueve varillas o palillos de contar. El material puede cambiar; el número y los pasos de división, no. Es precisamente la distribución de los restos sobre esa cuenta lo que permite a los dieciocho cambios distinguir las líneas viejas de las jóvenes.

Cuatro operaciones, tres cambios por línea

Un cambio consta de cuatro operaciones. Los cuarenta y nueve tallos se dividen al azar en dos montones. Del montón de la derecha se toma un tallo y se sostiene entre los dedos. Cada montón se cuenta luego de cuatro en cuatro. Los restos de ambos montones se reúnen con el tallo sostenido y se dejan aparte.

Lo que queda pasa por un segundo y un tercer cambio, y tres cambios dan una línea. La cuenta resultante dividida por cuatro solo puede dar seis, siete, ocho o nueve. Las seis líneas se levantan de abajo arriba: dieciocho cambios en total.

Yin y yang, viejos y jóvenes

Seis es yin viejo; siete, yang joven; ocho, yin joven; y nueve, yang viejo. Las líneas jóvenes son estáticas. Las viejas son las líneas móviles: llegadas a su extremo se vuelven su contraria, el yang viejo se hace yin y el yin viejo se hace yang.

Esta es una de las diferencias de fondo con el método de las monedas. Tres monedas producen el yin viejo y el yang viejo con igual frecuencia y bastante alta, mientras que el procedimiento de la milenrama no reparte los cuatro valores por igual y da líneas viejas con menos frecuencia. Que ambos métodos den distribuciones distintas de líneas móviles se viene señalando y discutiendo desde hace mucho.

Hexagrama original, hexagrama mutado y qué texto se lee

Los dieciocho cambios dan el hexagrama original. Volver sus líneas viejas en sus contrarias da el hexagrama mutado. Si ninguna línea es vieja, no hay líneas móviles y solo queda el original.

Qué texto se lee lo decide cuántas líneas mutan. La clasificación establecida por Zhu Xi recoge siete casos, desde ninguna línea móvil, en cuyo caso se lee la sentencia del original, pasando por una, dos, tres, cuatro y cinco líneas móviles, cada caso con su propia regla sobre si se lee el hexagrama original o el mutado y qué línea tiene prioridad, hasta las seis en movimiento. Otras escuelas lo ordenan de otro modo; las reglas que se aplican aquí siguen a Zhu Xi.

¿Por qué hay quien sigue haciéndolo por el camino largo?

Con monedas se tarda menos de un minuto; los dieciocho cambios llevan un cuarto de hora. Suelen darse dos razones para mantenerlos. El procedimiento procede del propio texto canónico, así que cada paso tiene una base documentada. Y la división y el recuento constituyen de por sí un rito pausado, que no es el mismo acto que un lanzamiento rápido.

En cuanto a la lectura, los dos son idénticos una vez que el hexagrama existe: seis líneas, un hexagrama original y uno mutado, y las mismas reglas sobre qué texto se aplica. La diferencia está en cómo se llega al hexagrama y en la frecuencia de las líneas móviles.

使用步骤

  1. Empieza con cuarenta y nueve tallos y completa un cambio con las cuatro operaciones
  2. Tres cambios hacen una línea; dieciocho levantan el hexagrama de abajo arriba, y cada línea se resuelve en seis, siete, ocho o nueve
  3. Las líneas viejas producen el hexagrama mutado; su número decide qué texto se lee

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